La toma del Castillo de Chapultepec
Al amanecer de un 13 de Septiembre de 1847 cuando me encontraba interno en el Castillo, el cuál era cede del Colegio Militar, el General José Mariano Monterde director de esta escuela había órdenado previamente al Teniente Juan de la Barrera, que se colocara en la entrada del bosque del Castillo de Chapultepec para defenderlo de las tropas extranjeras, pero el General John lanzó una descarga de proyectiles que ocasionaron la muerte no solo del Teniente sino de muchos soldados más, al darse cuenta del peligro que estaban corriendo los cadetes internos, exclamó; “debemos desertar del Castillo inmediatamente, los soldados norteamericanos nos están atacando” mis compañeros y yo respondimos con gran valentía “nos negamos rotundamente a abandonar esta escuela, aunque eso implique arriesgar nuestras propias vidas” entonces el General Monterde desconcertado por la decisión que habíamos tomado solicitó permiso al General Nicolás Bravo para poder huir, pero el General no quiso o no pudo decidir en ese momento por la situación tan crítica a la que se estaba enfrentando la defensa del Castillo, lo único que hizo fue ordenar a las tropas del Batallón de San Blas que se quedaran a proteger y a resguardar a los cadetes que se habían quedado allí, pero lamentablemente viendo las circunstancias por las que estábamos pasando y sin ninguna orden que seguir, corrimos sin detenernos para intentar escapar por el lado del jardín botánico, aunque mis compañeros cadetes: Juan Escutia, Fernando Montes de Oca y Vicente Suárez optaron por quedarse a pelear en ese lugar a lado de los soldados del batallón de San Blas para resguardar la salida de los cadetes más jóvenes, decisión que ocasiono que las tropas estadounidenses empezaran a disparar en su contra y terminaran matándolos, afortunadamente se encontraba con nosotros mi compañero cadete Francisco Márquez quien nos protegía y gracias a él logramos salir ilesos de esa sangrienta batalla, por otro lado en el oriente del Castillo estaba el cadete Agustín Melgar combatiendo contra el enemigo, al cual le lanzo muchos disparos y termino por matarlo, desafortunadamente no logro salir ileso de esa contienda y al día siguiente murió, es importante mencionar que no todos tenemos el honor de narrar esta historia de la cual fuí participe y aunque haya logrado sobrevivir a esa batalla siempre recordare la angustia por la cual tuve que pasar al verme envuelto en ese ataque y sobretodo la muerte de mis seis compañeros, que tuvieron que arriesgar su vida para defender a nuestra patria de las tropas extranjeras.
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